Basil Jones & Adrian Kohler

Resumen biográfico

  • Top 3 works: War Horse - Production Photograph: Rehearsal with the Goose puppet
  • Copyright status: Under copyright
  • Also known as: Handspring Puppet Company
  • Nationality: Sudáfrica
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Test de arte

Solo hay una respuesta correcta para cada pregunta.

Pregunta 1:
¿Dónde se fundó la Handspring Puppet Company?
Pregunta 2:
¿Qué obra teatral brindó reconocimiento internacional a Basil Jones y Adrian Kohler?
Pregunta 3:
¿En qué año se estableció la Handspring Puppet Company?
Pregunta 4:
¿Qué tradición artística inspiró profundamente el trabajo de la Handspring Puppet Company?
Pregunta 5:
¿Cuál fue uno de los primeros enfoques de la Handspring Puppet Company?

Orígenes y Primeras Colaboraciones

La historia de Basil Jones y Adrian Kohler es una crónica de reinvención artística, un viaje que comenzó en el vibrante, aunque políticamente convulso, paisaje de Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Al conocerse en la Escuela de Bellas Artes Michaelis en 1971, sus caminos iniciales divergieron: Kohler, con una formación en escultura y un interés naciente por la marioneta heredado de su madre; y Jones, inicialmente escéptico, incluso despectivo, de lo que percibía como una forma de arte menor. Sin embargo, el destino, o quizás la curiosidad artística, intervino. El dúo, junto a Jill Joubert y Jon Weinberg, fundó la Handspring Puppet Company en 1981. Sus primeros trabajos se centraron en la creación de obras originales para niños, recorriendo escuelas por todo el sur de África. Estos años formativos fueron cruciales, no solo como un medio para establecer su presencia, sino como una inmersión en el diverso tapiz cultural de la región. Fue a través de colaboraciones con figuras como Bill Curry que Jones comenzó a apreciar las potentes capacidades narrativas inherentes a la marioneta, trascendiendo el simple entretenimiento hacia narrativas más complejas. La declaración del Estado de Emergencia en Sudáfrica en 1985 marcó un punto de inflexión, forzando una transición desde las actuaciones escolares hacia la televisión y, finalmente, hacia producciones destinadas a audiencias adultas.

Rompiendo Fronteras: Teatro Político e Innovación Artística

Medienda los años ochenta marcaron un período de profunda evolución artística para Handspring. Su producción de 198SO de Episodes of an Easter Rising de David Lytton, adaptada por Esther van Ryswijk, fue un momento trascendental. Esta obra se atrevió a confrontar temas sensibles —las complejidades de las relaciones raciales y la identidad queer en el contexto del apartheid sudafricano— a través del medio de la marioneta. No se trataba simplemente de contar una historia; se trataba de desafiar las normas sociales y provocar el diálogo en una nación profundamente dividida. El éxito de la producción, que incluyó presentaciones en el 7º Festival Mundial de Teatro de Marionetas en Charleville-Mézières, Francia, abrió las puertas a nuevas colaboraciones con destacados directores sudafricanos como Mark Fleishman, Malcolm Purkey y Barney Simon. Handspring no estaba simplemente creando marionetas; estaban forjando un lenguaje teatral único que fusionaba antiguas tradiciones artesanales —inspiradas en los titiriteros Bunraku de Japón y los titiriteros Bamana de Mali— con temas dramáticos modernos. Esta fusión se convirtió en su sello distintivo, caracterizado por una atención meticulosa al detalle, la innovación técnica y un compromiso inquebrantable con la exploración de la condición humana.

Aclamación Internacional: War Horse y Más Allá

Si bien Handspring ya había obtenido reconocimiento dentro de Sudáfrica por su trabajo de carga política, fue el encargo de nueve caballos de tamaño natural para la producción de 2006 de War Horse en el National Theatre de Londres lo que los catapultó a la fama internacional. Las marionetas no eran meros accesorios; cobraban vida mediante una técnica extraordinaria que involucraba a tres titiriteros por caballo, cada uno responsable de animar aspectos específicos: la cabeza, la cola, las patas y el aliento. Este énfasis en el "aliento" —un detalle sutil pero profundamente impactante que a menudo se pasa por alto en la marioneta tradicional— creó una conexión empática entre el público y los animales, dotándolos de un sentido de conciencia y profundidad emocional. War Horse se convirtió en un fenómeno mundial, representada en más de 100 ciudades de todo el mundo ante audiencias que superaron los ocho millones de personas, otorgando a Handspring numerosos premios, incluidos los Critics’ Circle Theatre Awards y los Olivier Awards. Sin embargo, su ambición no se detuvo allí. En 2021, la compañía se embarcó en un proyecto aún más ambicioso: The Walk, una pieza de arte público participativo a gran escala protagonizada por Little Amal, una marioneta de 3,5 metros de altura que representa a una niña refugiada siria.

Un Legado de Empatía y Conciencia Social

El legado perdurable de Basil Jones y Adrian Kohler reside no solo en su maestría técnica, sino también en su compromiso inquebrantable de utilizar la marioneta como un vehículo para la justicia social y la empatía. The Walk, con su viaje a través de Europa, dramatizó las historias de los niños refugiados, provocando una reflexión sobre las divisiones políticas y las crisis humanitarias. Su trabajo desafía constantemente al público a confrontar verdades difíciles, fomentando el diálogo y la comprensión a través del poder de la narración. La influencia de la Handspring Puppet Company se extiende más allá del escenario; establecieron el Handspring Trust for Puppetry in Education, reconociendo el potencial transformador del arte dentro de las comunidades. A través de desfiles anuales de marionetas y actuaciones al aire libre en Barrydale, Sudáfrica, han empoderado a los jóvenes para que se involucren con temas críticos —ecología, raza, historia y producción teatral— fomentando una nueva generación de artistas y activistas. Sus producciones no son simplemente espectáculos; son invitaciones a conectar con el mundo en un nivel más profundo, a reconocer nuestra humanidad compartida y a imaginar un futuro más justo y compasivo. El espíritu colaborativo de Jones y Kohler, unido a sus técnicas innovadoras y su profunda visión artística, ha redefinido el arte de la marioneta para el siglo XXI.